

Aprovecho para reflexionar sobre lo divertido que es un long en el agua y lo incómodo que es fuera. Hace ya algunos años, en Canarias también hubo un pequeño boom del longboard, pero poco a poco van quedando los de siempre, e incluso estos añaden a su quiver tablas tipo eggs, malibus.... Y yo creo que una de las razones es que el tablón en la ola es una gozada, pero para remontar y fuera del agua, es un trasto.
Si vives en un octavo (el tablón no cabe en el ascensor, por supuesto) y no tienes trastero... jodido. Si en el coche no te cabe, tienes que amarrar en la baca, y si te gusta ir con más de una tabla a la playa puede no resultar seguro. Le das más golpes fuera que dentro del agua (esto pasa con todas las tablas)... Para una entrada y salida complicada del agua, es peor. Además, si no cambias mucho de tabla, te vicia mucho la pisada, y la vuelta a la tabla corta es complicada.
Igual, alguna de estas cosas ha hecho que algunos dejen el longboard.
Un saludo.
